- Según un exfuncionario del área de comunicación, este método de simulación se realiza siempre con reporteros afines, donde el gobernador sabe la respuesta de las preguntas. Sin embargo, esta vez se salió de control al permitir el acceso de reportero con cuestionamientos verdaderos y no alineados al del gobierno del estado.
Antonio Mundaca /
Oaxaca de Juárez.– La conferencia de prensa que el gobernador Salomón Jara realizó a puerta cerrada y sin transmitir en los canales oficiales del Gobierno de Oaxaca para abordar el asesinato del periodista Alejandro Leyva, quedó bajo cuestionamiento por el intento aparente de escenificación del ejercicio informativo. El uso de preguntas previamente distribuidas entre reporteros afines al gobierno, reforzó la percepción de un formato orientado a controlar el mensaje más que a responder a los cuestionamientos de la prensa.
La respuesta del gobernador Salomón Jara frente a una de las crisis políticas más delicadas de su administración, fue apostar por un formato de comunicación controlado. La conferencia se desarrolló con preguntas previamente acordadas con reporteros afines al oficialismo, una estrategia que perdió eficacia cuando periodistas ajenos a esa dinámica formularon cuestionamientos no previstos.
El modus operandi de las conferencias controladas, de acuerdo a la información de exintegrantes de comunicación, ha funcionado así desde que llegó al gobierno. “Los reporteros mejor pagados reciben indicaciones previamente. Reciben preguntas que el gobernador ya sabe que responderá, incluso, los reporteros ya saben qué funcionarios irán y quién sí y a quién no preguntarle, o qué tema quiere el gobernador responder y cuáles no deben tocarse”.
Las fotografías de esta conferencia obtenidas por integrantes del gremio inconformes con está practica oficial, en particular demuestran que ni en momentos de crisis, el gobernador está dispuesto a ser expuesto y no tolera la crítica o el escrutinión real, ya que en las preguntas incomodas de varios reporteros que no siguieron el guión, pidió la asesoría del secretario de gobierno Jesús Romero y del director de comunicación.



Según el exfuncionario consultado, el método fue casi el mismo: los reporteros se colocaron frente al gobernador, esta vez alrededor de una mesa semiredonda, les distribuyeron las preguntas con las respuestas a algunos “elegidos”, igual que al gobernador que ya sabia qué responder según el guión, con la intención de hacer creer que eran “cuestionamientos reales” y “respuestas reales”, los reporteros con ese guión debían extender sus comentarios para que sus exposiciones no se vieran “sembradas”, mientras el resto de los reporteros consternados por la situación gremial hicieron sus preguntas de forma libre.
El objetivo oficial de la conferencia–teatro no era indagar sobre la verdad o cuestionar al gobernador sobre el asesinato de Alejandro Levya, sino que en un “ambiente controlado” –como en otras ruedas de prensas–, Salomón Jara pudiera continuar la versión oficial y desviar el tema hacia una discusión más enfocada en “apoyar más” a los periodistas, algo que no logró ante la indignación de la mayoría de los reporteros.


