Fuera de Cuadro
Ana Luisa Cantoral
Ana Luisa Cantoral es periodista con 25 años de experiencia en investigación y análisis informativo. Especializada en temas sociales, políticos y de salud pública, ha desarrollado una trayectoria en periodismo de denuncia y crónica deportiva. Su trabajo se distingue por el rigor, la claridad y el compromiso con la información..
“Sabemos que la confianza en la justicia se construye con resultados, no con declaraciones“. Con esa frase abrió su conferencia el fiscal Bernardo Rodríguez Alamilla para informar sobre los avances en la investigación del asesinato del periodista Alejandro Leyva Aguilar. Fue un buen inicio. También una vara alta para medir el resto del mensaje.
La Fiscalía informó que ya existe un retrato hablado de uno de los presuntos agresores, cuatro personas fueron presentadas para entrevista, se identificaron las rutas de entrada y salida, se aseguraron los vehículos presuntamente utilizados, el arma de fuego y un grupo especial trabaja de manera exclusiva en el caso.
Esos, son avances relevantes y sería un error minimizarlos.
La última pregunta de la conferencia marcó un cambio de rumbo. El periodista Juan Carlos Zavala preguntó si los funcionarios públicos mencionados por Alejandro Leyva en sus columnas forman parte de las líneas de investigación.
El fiscal explicó que las líneas de investigación las conduce la Fiscalía General de la República, institución que atrajo el caso. Ante la repregunta de Zavala —”¿entonces la labor de ustedes termina aquí?”— respondió que la Fiscalía de Oaxaca se convierte en colaboradora de la FGR.
La explicación dejó claro quién encabeza la investigación, pero no permitió conocer si la actividad periodística de Alejandro Leyva y los señalamientos contenidos en sus publicaciones forman parte de las hipótesis que hoy revisa la autoridad federal.
Hace unos días escribíamos sobre la autonomía de la Fiscalía, no como una declaración inscrita en la Constitución, sino como una responsabilidad que se acredita en el ejercicio diario del poder público.
La atracción del caso por parte de la FGR no cancela esa obligación. Tampoco reduce el deber de explicar con claridad el alcance de la actuación de la Fiscalía de Oaxaca en un caso que conmocionó al estado.
En el asesinato de un periodista, encontrar a quienes dispararon es indispensable. Garantizar que ninguna línea de investigación quede condicionada por el cargo, la influencia o el poder de quienes pudieran aparecer en ella resulta igual de importante.
El propio fiscal dejó la mejor reflexión de la conferencia: la confianza en la justicia se construye con resultados, no con declaraciones.
La autonomía de una Fiscalía también.


